¿Quién soy?

yoputalargemor“Todos tenemos tres vidas, la pública, la privada, y la íntima”.

Soy Victoria Torres, residente en Torrevieja (Alicante), treintañera, atractiva, inteligente, ambiciosa y manipuladora, de todo lo cual intento sacar partido.

Entre otras ocupaciones menos dignas de tener un blog, he sido puta independiente. Gestionaba mis horarios, clientes, servicios y tarifas. Lo elegí como forma de supervivencia temporal, en primer lugar, porque necesitaba dinero, ya que siempre he tenido grandes planes para mí en el futuro a medio y largo plazo, y dado el panorama, tampoco había muchas opciones. El fin es poder llevar a cabo varios negocios que tengo desde hace años en mente, y el convencimiento de que podré llevar la vida que quiero.

Estoy marcada de por vida, por la complicada adolescencia que me tocó vivir inmersa, por obra y gracia familiar, en la falsedad, el secretismo y el fanatismo del Opus Dei. Huí, o me echaron (me cuesta recordarlo, aunque algún día tendré que ponerme a ello) muy pronto de casa, y desde entonces he estado vagando durante años en trabajos de todo tipo y condición, sobreviviendo.

Consecuentemente a mis actividades he mantenido y mantengo una vida social de cara a la galería, y otra que sólo conozco yo, y que suele transcurrir tras las puertas de casa. Puede que eso esté relacionado con el odio atroz que profeso a las visitas, mucho más a las inesperadas.

Tengo muchos amigos, muy pocas amigas, y demasiados conocidos.

No he estado mucho tiempo en la prostitución, y aunque ya había hecho mis pinitos anteriormente, lo cierto es que las cosas han cambiado. No es, como digo, la primera vez que le cobro a un hombre por sexo, pero si la primera en que no me siento mal con ello. Todo cambió el día que lo acepté y dejó de importarme lo que pudiera pensar la gente. No obstante la ciudad en la que vivo es, como suele decirse, un pañuelo, y como ya comentaba un poco más arriba, tengo demasiados conocidos.

Así que cualquier cosa es posible, con lo cual el riesgo que se vive, las subidas de adrenalina, los minutos previos a la aparición del cliente, los posteriores, qué tipo de hombres acuden a estos servicios, cómo me tratan, qué necesidad concreta tiene cada uno, qué pienso cuando todo termina, y hacía donde me ha llevado ese tipo de vida requiere de un espacio de expresión que espero tener aquí, y de paso, hacer gala de otra de mis grandes facetas, el exhibicionismo, y compartir todo con quien decida asomarse a lo más íntimo.

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